- Tal vez no conozcamos los planes de Dios y tal vez no sea del todo claro lo que ven nuestros ojos, pero hay que entender que Dios tiene un plan para todo, un propósito por el cual debamos caminar; tanto por aguas como en lo firme de la tierra, Dios nos guiará por sendas de paz buenas para nuestros pies.
- Tanto para el que nació en hogar cristiano como para el que se unió a ésta familia tan grande, la puerta está abierta a todos los que buscan su nombre. Cristo murió por nosotros y por cada pecador arrepentido, ya Dios lo preestablecido y lo escribió en su libro. De modo que queda claro que El Señor tiene planes de bien y no de mal, Él pensó en nosotros antes que fuéramos creados, dio señales maravillosas en la tierra de los hombres para que estos creyesen y fueran salvos.
- Adoración y consagración es lo que nos toca por hacer, pues no hay otra manera de agradecer por todo lo que ha hecho Dios, por sus planes maravillosos y su lluvia de bendición. En lo bueno y en lo malo, ahí está El Señor, en la angustia y el favor ahí está su amor. Miremos nuestro corazón, demos ofrendas de amor y no de dolor, pues Dios conoce mejor que nadie nuestro interior.
APLICACIÓN:
- Muestra las maravillas de su gracia, el poder de su ser, todo lo maravilloso que es Dios nadie lo pudo contener, desde los sueños a los milagros que brotan de Él, desde la virtud de haber conocido sus pasos y ser parte de sus dichos, Él mismo nos vio nacer. Por siempre y siempre exaltado nuestro Rey. Amén.
- Aún con la injusticia de mi corazón, con los pecados que hay en mi y la avaricia en la que me envolví, con todo Dios no se olvidó de mi, hizo grandes milagros para que yo pueda vivir; por Él y para Él, por su amor y su poder, cantemos con alegría: Santo, Santo es Él. Amén.