- Nuestros pensamientos no son los de Dios, sus decisiones son diferentes y justas. Algúna vez podémos creer que Dios no nos ama como lo dice... porque la suerte no va con nosotros y todo nos sale mal. Creo que Dios tiene formas de enseñarnos y guiarnos hacia la maduréz que Él espera de nosotros. La verdad es que nos ama y que todo el tiempo nos da la victoria. Una cosa es sentirlo y otra saber que Él está ahí.
- Creo que la mejor forma de agradar a Dios es comenzar por aceptar su voluntad, porque ésto es señal de maduréz, y ésto es humildad. Dios piensa diferente, y sus pensamientos son de bien y no de mal, Él es el dueño de la justicia y habría que analizar el porqué de la suerte con respecto a nuestro testimonio, tomándo en cuenta lo que dice su palabra.
- Con todo, su palabra es poderosa y su amor es mayor aún... Someterse a su voluntad es la mejor forma de comenzar nuevamente la carrera.
Aplicación:
- Y que mi decisión sea el someterme a su voluntad y que mis deséos sean puestos a sus pies con el único fin de agradarle y encontrarme con mi creador. Que mis pensamientos sean como los de Él.