- Hubiéron hombres de Dios quienes invocaron el nombre del Señor y Él les respondió. Se da testimonio de que hablaba en columna de nube. Es notable saber que éstos hombres eran humildes y se sujetaban a los preceptos del Señor, Él les hablaba y ellos escuchaban atentos, Él los guiaba y ellos guiaban al pueblo. Sin duda éstos hombres tenían el favor de Jehová.
- Así como éstos hombres, la enseñanza dada es que en todo se debe confiar en El Señor y que ante su presencia sólamente puede presentarse un corazón humilde y sincero; pero cuando el Señor habla, ciertamente su palabra llena todo con espíritu y fuégo, de modo que el hombre que lo oye es lleno de poder y fortaleza para guiar a otros hacia la verdad.
- Entonces cantamos y glorificamos el nombre de Dios porque Él se hace visible a vista de hombres y se hace presente en el lugar de los hombres. Mejor aún es que Dios viene con salvación cuando nosotros lo invocamos.
Aplicación:
- Sé que Dios responde, sé que lo hace en su tiempo y también sé que cuando responde lo hace llenándome de poder. Dios está aquí y me viste de poder y de gloria.
- Que Dios guíe mi caminar y que sus palabras sean refrigerio para mi alma. Así pueda confiar en que todo me es posible.