- Pablo lleno de poder en Corinto. Sólo imponía las manos y los hombres recibían el Espíritu Santo. Es admirable el denuedo de Pablo por llevar las buenas nuevas de salvación. Ciertamente Dios estába con Pablo y hacía grandes milagros en la vida de las personas. Es interesante cómo Dios pone ese poder en nosotros. Pidamos a Dios que nos llene de su Espíritu y podamos transmitirlo a los que lo necesiten.
- Pablo llevó la palabra a toda Asia, tanto griegos como Judíos. Vemos que el poder de Dios es inimaginable, es tremendo que sólo le basta un hombre para realizar grandes maravillas. Glorificado sea siempre el nombre del Señor.
- También es notable que habían personas que intentaron utilizar el nombre de Jesús sin siquiera conocerlo, grande fué la sorpresa, los espíritus malos los corretearon!!. Dios no da el Espíritu, sinó a los que lo búscan y guardan sus preceptos. Dios nos guarda.
- Pablo tomó varones que hiciéron misiones para esparcir la palabra de Dios sobre la tierra. Así como Pablo primeramente se formó en la palabra, llevó a cabo una lucha porque todos alcancen la salvación; también se dió a la tarea de levantar varones fieles y llenos del Espíritu de Dios, los cuales llevaron aún más lejos la palabra de Dios. Ésto se realiza hoy en día en la iglesia de Dios, a diario Dios pone en el corazón de sus hijos el deséo de buscárlo y llevar su palabra a los rincónes más alejados. Creo que ésta tarea es admirable. Siempre seámos portadores del amor de Dios.
- La vida, tanto de Pablo como de los hombres que lo acompañaban estába en juego, porque en la tierra se continuában levantando hombres que no temían a Dios y quienes buscában matarlos, mas el Dios omnipotente guarda a los que le aman.
Aplicación:
- Si bien no somos Pablo, Dios es fiel como para darnos poder en el simple respirar, si sólo nuestra fe fuéra como una semilla de mostaza... Dios nos ama, llénese nuestro corazón de pasión por Él.
- El ser misionero viene de un deséo que Dios pone en nuestro corazón. Tal vez no lo hemos sentido nunca, más creo que desde que nacemos en el Espíritu, somos portadores de la palabra y embajadores del reino de Dios. Siempre démos la gloria a Dios.
- Seámos principales en conocer la palabra de Dios, y levantémos nuevos hombres para la gloria de Dios, que luchen, trabajen y agraden a Dios, agradémos a Dios.