martes, 10 de febrero de 2015

Boris - Jn 4 - En Espíritu y en Verdad


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Tales adoradores busca Dios, que le adoren en espíritu y en verdad, porque tales adoradores es necesario que le adoren. Cristo mismo dio testimonio de cual es la verdadera adoración y cuál la verdadera intención del que adora de verdad, así mismo es necesario que aprendamos a adorar, porque no hay lugar ni en el templo ni en el campo donde se adore sino que donde estuviese un corazón contrito y humillado allí habrá verdadera adoración.
  2. Entonces muchos dejaron de creer por ver milagros y señales, ya que El Señor indicó que antes había que creer por fe, pero era necesario que también se diera testimonio de que el Cristo estaba en medio de nosotros y que era necesario creerle. Cuán grande misericordia de Dios para con los hombres al haber enviado salvación por medio de Jesús y su obra bendita en la cruz del calvario.
  3. Los campos están blancos y el tiempo de la ciega se ha acercado, para que el que siembra también se alegre juntamente con el que ciega, porque los frutos del Espíritu Santo no se dan con medida, sino que a la vista de todos son como ríos de agua viva que saltan para vida eterna; hoy hay mucha mies y faltan los obreros, hay mucha necesidad mas el Espíritu Santo vive y se mueve en medio de los hombre.
APLICACIÓN:
  • El Señor conoce todo cuanto hemos hecho, sabe como esta nuestro corazón y cual es la necesidad que tiene, conoce sus intenciones y sus argumentos, es fiel y verdadero, justo, santo y eterno. A Él iremos así como aquel oficial del rey o como la samaritana que creyó, como los que creyeron por medio de ella y como los que lo vieron y vieron luz. Como adoradores en espíritu y en verdad.
  • No andaremos solos porque Dios esta de nuestro lado, nada nos faltará porque en su presencia hay plenitud de gozo, crecerá nuestra fe por conocerle personalmente, y vendrá con su reino para darnos vida eterna. Santo, santo es El Señor, siempre fiel, siempre bueno, por lo siglos de los siglos. Amén.