TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Nuestro Dios altísimo, el único en quién encontramos favor y quien nos revela tantos secretos imposibles para el hombre de descifrar; poderío y gloria le rodean y en su mano la fuerza y el honor por los siglos. Continuara Dios dándonos muestras de su gloria tan solo abriendo nuestros ojos, continuará su amor y las victorias ganadas por su santo nombre; continúa el amor de Dios en medio de su gran creación.
- Confío en Dios, confío en lo que por medio de Él ha de ser, creo en lo que ya fue y en lo que hace hoy, con sueños y sin ellos sigo confiando en El Señor, en su palabra y en la fuerza de su amor. Un corazón como el de Daniel, poderoso en fe y grande para poder entender, humillado a sus pies y al servicio del único Rey; Santo es Dios, santo y digno es El Señor.
- Ya lanzo su juicio y la bestia ya tiene su destino escrito, no hay más condenación para el que de rodillas se rindió y no hay más tribulación por cuanto la bestia fue extirpada de nuestro corazón. Hoy cantamos con cánticos de adoración al Dios verdadero, al único y santo Dios, quien reina por los siglos de los siglos, brillará para siempre en nuestro corazón, sanara toda herida pues nos ha dado al consolador. Le adoramos hoy, le bendecimos con nuestro corazón. Amén.
APLICACIÓN:
- Límpiame oh Dios de mis pecados, sana mis heridas y las huellas que el tiempo dejo en mi corazón, restáurame con tus manos de amor, hazme como el barro moldeable a tu amor y la voluntad que hay en tu corazón. Límpiame oh Dios pues aún quedan restos de una bestia pasada en mi corazón. Que pueda hacer tu voluntad y la cumpla con la mente, con el alma, con el cuerpo y con el corazón. Hazme sabio en tus dichos para andar a tu lado y poder tomar la mejor decisión.
- Condenado ya es el terror, no hay salida para él y no hay memoria de ello en nuestro corazón; pues Dios hace nuevas todas las cosas y les da brillo propio con el cual pueden revelar la gloria del creador. Santo y Justo para siempre es El Señor, digno de toda la gloria y todo el honor.