- El diccionario define a la prudencia como la cualidad que consiste en actuar con reflexión y precaución para evitar posibles daños, bueno, también se dice que un hombre precavido vale por dos; en todo caso el sentido que El Señor nos da es el mismo, que no nos dejémos sorprender como las cinco virgenes llamadas insensatas que no fuéron prudentes, pues ciertamente cuando no estámos velando por el reino del Señor llegamos a ser semejantes al hombre insensato, que no tomó en cuenta las palabras de su Señor. Por tanto tengámos a bien prepararnos en prudencia y crecer en el conocimiento que nos lleve a la confianza total de la fe verdadera.
- También hemos de creer que siendo hombres recibimos dones y talentos de hombre. En tanto que no estámos en el reposo del Señor harémos con nuestros dones y talentos frutos dignos de ser presentados ante Él.
- En sí, cuando oramos es de gran idea e intención el pedir prudencia en nuestro actuar, con todo, nuestro testimonio viene creciéndo en valor cuando cumplimos el gran mandamiento de amar al Señor y a nuestros hermanos como a nosotros mismos, bueno en tal caso en el cielo habrá regocijo y celebración por aquéllas victorias. Crezcámos en prudencia dándole la gloria al único Dios verdadero.
Aplicación:
- Andémos haciéndo obras de justicia, la cual sólo nos es saludable estándo dentro de la voluntad del Señor. El Señor es fiel, y su palabra núnca pasará, la guardámos en nuestros corazónes. Entregámos nuestras vidas como ofrendas de paz, lo cual será para nosotros prudencia y sabiduría. Roguémos al Padre nos sea dada la prudencia para alcanzar el anhélo de estar en su presencia, por nuestra parte éste crecimiento será constante y latente en nuestros corazones para cumplir con lo diligenciado. Bendito Dios...