jueves, 18 de marzo de 2010

Boris - Sal 63 - Mi alma está apegada a ti

TIEMPO DE ORACIÓN: 30 Minutos.
    1. Sal 63:1 Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,... El reconocer a Dios y saber que Él es mi Dios, hace que tenga la necesidad de buscarlo cada día, en cuanto despiérto; anhelo estar en su presencia y me siento totalmente lleno cuando me acerco a Él, pues es mi necesidad.
    2. Si Dios es el centro de mi vida, será mi primer pensamiento cuando despiérto, tendré el deséo vivo de hallarlo, su presencia será para mi el aliento que me ayude a vivir, pues sin su presencia en mi vida creo que dejo de vivir.
    3. Sal 63:6 Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche. Pues Dios llena mi vida con su presencia, en donde estoy sé que Él esta allí, sé que me acompaña y que mis pensamientos abren el camino a nuestro encuentro. Ciertamente mi alma espera en Él y mi fe hace que vea lo que mis ojos no pueden ver; Él es mi Señor, y está aquí.
    4. Sal 63:8 Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido. Y si Dios es el centro de mi vida y el único sustento que tengo, entonces mi alma estará apegada con una atracción inmensa, más fuérte que cualquier fuerza existente en la tierra, porque hay paz y delicia en estar apegado a la fuente de mi vida.
    Aplicación:
    • Mi primer pensamiento es Dios, mi mayor necesidad es Dios, la única fuente, propósito y origen de mi vida es Dios, ¿Cómo no he de buscarlo temprano?, ¿Cómo no he de esperarlo en mi sola presencia?, ¿Por qué no he de separar lo mejor para Él?... Mi vida solamente tendrá sentido cuando haya hallado su presencia, y ésto es lo que le da vida a mi alma.