- Acuérdate de mi y guíame por el camino del entendimiento, que no me olvide de tus palabras en mis peores momentos. Hoy necesito entender tus palabras, necesito consuelo y ser renovado, pues todo se torna difícil, que por sobre todo me deleite en en tu palabra.
- Guárda mi vida, porque núnca te lo pido, guarda mi corazón, para que no me vuelva a equivocar, que seas mi refugio y que encuentre en ti el consuelo que necesito.
- No apartes de mi tu benevolencia, se también para mi lumbrera a éste camino, que a la verdad, sólamente se ve sombrío y sin consuelo. Levántame como lo hicíste alguna vez y que logre entender que contigo es diferente, que entienda que en tu palabra está mi paz.
Aplicación:
- No puedo dejar de depender de Dios, eso está claro, y por más que no haya luz para mi vida, no apartaré mi esperanza del Señor, esperaré pacientemente, mas mi corazón, seguirá soñando con la promesa de su boca.