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- Jesús, tiene milagros y prodigios, señales milagrosas que muestran su grandeza y su poder, muestran la gloria de Dios y el poder de su palabra. Así de todas formas fue manifiesto el poder de Dios en los hombres y de seguro que si Jesús estuviese hoy entre nosotros también veríamos muchos más milagros de su propia mano, mas los milagros y las señales no son sino para que creamos y para que los que dudan tengan seguridad. En realidad el poder de Dios está dirigido a que creamos fielmente y que vivamos bajo su voluntad.
- Así mismo hizo milagros en nuestras vidas también pues el poder de Dios aún brilla entre nosotros, por medio de la palabra, la oración, el ayuno, la obediencia a sus mandamientos y la gracia que gratuitamente recibimos. Los milagros de Dios están en los que creen en el milagro de las vidas cambiadas, está en la palabra de sus hijos. Por tanto, estamos invitados a creer y vencer las barreras de la duda y de la incertidumbre, mas sea más grande la fe y la convicción del poder de Jesucristo el hijo de Dios.
- Amado Dios, muéstranos y enséñanos a creer con poder, para que vivamos una vida sobrenatural, que andemos en el poder de tu palabra y veamos las maravillas de tus milagros hoy en nuestros tiempos, que seamos canal de bendición a los hombres y que las palabras que salen de nuestras bocas tengan poder para sanar y para que todos vean que el poder de Dios vive en nosotros, que todos vean que en tu palabra hay poder, que sólo con repetirla sea hecho, que sea la luz que el mundo necesita. Amén.
- Así mismo nuestros hijos, sean portadores de tu poder, sean hombres de fe y de pureza delante de tus ojos, que el amor brille por medio de ellos, que su poder sea mayor aún de lo que nuestras mentes pudieron imaginar; que tu poder venga sobre mi vida y la de mis hijos, que brillé en ellos el glorioso nombre de Jesús. Amén.
APLICACIÓN:
- La oración tiene poder, tiene brillo propio, tiene un objetivo real, tiene inmersa una imagen maravillosa que es la del Padre, tiene la esencia de Dios, su gran amor y la virtud de sus dichos, tiene más de lo que imaginamos pues por medio de ella nos acercamos al Padre, hablamos por medio de Cristo y exponemos nuestro corazón, demostrando toda la sinceridad que hay en nuestro interior, sin duda y sin dificultad. Dios es bueno y siempre lo será.
- Cristo dador de vida, por medio de Él todo lo que es fue hecho, por medio de Él todas las cosas, así mismo para que sea hecho hoy lo que no vemos por medio de su palabra, para que veamos la grandeza de su palabra, Jesucristo esencia misma de la vida y de la naturaleza celestial que vive en nosotros, Luz de nuestras vidas y milagros de nuestro corazón. Bendito sea para siempre, bendito en mi corazón y en mi vida, en mi cuerpo, mente y alma; para siempre en mi corazón. Amén.