miércoles, 22 de julio de 2009

Boris - Jds 1 - Conservados en el amor de Dios

  1. Ya está escrito que en éstos tiempos hay hombres impíos, aquéllos que rechazan el amor de Dios, quienes no sólamente lo rechazan, sino que se ocupan de corromper y hacer caer a muchos justos, ya que ellos tienen su oficio no han de dejarlo... y ni siquiéra tienen un fín o un sentido en realizarlo; ¿porque lo hacen?, guiados por su propia corrupción, éstos hombres y mujeres no soy de Dios.
  2. El juicio de Dios se ha demostrado en la historia mediante muchos ejemplos, y en ello podemos estar seguros de que Dios no cambia, no habrá quien siéndo transgresor hasta lo último, no vaya a recibir su justa recompensa.
  3. En todo ésto también existe la buena cosecha, en la que se levantan los verdaderos hijos de Dios, aquéllos que viven en el Espíritu y conforme a los preceptos del Señor, aquéllos que dicen: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti". Los santos, los esparcidos y justificados, viven conservados en el amor de Dios... éstos santos somos nosotros, llamados a ser valientes soldados de Cristo, que no temen pues tienen amor, que no caen sin levantarse y que rinden toda la gloria al único Dios verdadero.
  4. Séa nuestro verdadero oficio el de la oración, poder de convencimiento, misericordia y buenas nuevas para salvación. El Señor nos guarda de todo tiempo, a Él sea la gloria para siempre. Amén.
Aplicación:
  • Sabiéndo que tenemos un enemigo en éste mundo, guardémonos de hablar error pues hemos guardado la sabiduría, sinó que digámos "El Señor te reprenda", y así sea hecho. Dios nos dió de su Espíritu, y en Él se encuentra nuestro reposo, gloria a Dios.