TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Abrir el corazón al entendimiento y humillarse ante nuestro Dios, son cosas tan importantes para poder estar más cerca de Dios. Entonces nuestras oraciones serán oídas. Cuán difícil es poder conocer la mejor manera de acercarnos a Dios y hablar con Él y que nuestras palabras sean oídas; es muy difícil para el que anda con la vista turbada y no se ha humillado de corazón. La oportunidad está siempre disponible y Dios es bueno para escuchar a un corazón contrito y humillado.
- Cuán afortunado el varón que no se aparto del Señor y no fue turbada su mirada para estar lejos del Señor y perder contacto con Él, cuán afortunado aquel que no perdió la fe y siempre estuvo preparado para lo que pudiera venir, cuán afortunado el varón que no quito la mirada de Dios y su esperanza era real en El Señor, cuán afortunado aquel varón, en quién fue abierta la vista y entendió y se humillo de corazón ante Dios y Dios escucho su oración; cuán afortunado aquel varón.
- El muy amado de Dios, el que estuvo en el corazón de Dios y no se perdió en un mundo de dolor, aquel que Dios reconoció como su profeta y no se apartó de su corazón. Aquel varón que no anduvo en consejo de malos ni en silla de escarnecedores se sentó; amado de Dios, que hermoso dicho y que hermoso haberlo visto en el nombre del Señor. Dios de nuevos comienzos y nuevas oportunidades, Dios poderoso quien todo lo puede y en quién se halla toda la gloria de esta vida, escuche nuestra oración, escuche nuestro clamor una vez más. Amén.
APLICACIÓN:
- Anhela mi alma y hay un deseo en mi corazón de alcanzar un mayor acercamiento a Dios, para sus propósitos y sus planes maravillosos; anhela ser muy amado por Dios y que Dios escuche cada oración, que renueve mi pacto y que levanté mi corazón, que El Señor viva en mi mente y en mi corazón. Como Daniel ver visiones de su corazón y ver la realidad de mis por qué y lo que hasta hoy no había conocido de mi interior. Revele Dios todas esas cosas y camine en paz aferrado a su amor. Amén.
- Por los siglos Dios de amor, por los siglos se oye su voz, sus palabras de amor nos envuelven y por su gracia son abiertos los ojos de sus siervos y la mente renovada desde su interior, andaremos con El Señor, anunciando sus obras y la gracia que nos dio la salvación. Dios de nuevos comienzos, el que brilla para siempre en mi vida, cuán hermoso fue conocer su amor y que mi vista sea limpia para justamente ser redimido de mi error.