- Hasta ahora Dios enaltece al espíritu generoso, resaltando que el testimonio de los hombres generosos es suficiénte para no tener que recordar las necesidades de los santos. Es por ésto que nos gloriamos por la iglesia generosa y desprendida.
- Está escrito que el que siembra escasamente también segará escasamente, y el que siembra generosamente cosechará generosamente; ésto no se puede modificar, también sabemos que para Dios éstas señales de generosidad son abundancia de gracia de los que le aman.
- Una manera de adorar es dar con alegría de lo mucho que Dios nos provee; ésto es lo único en que podemos probar a Dios, en que podemos esperar bendición con total seguridad. Dios ama al dador alegre, en él se alegra su corazón y consecuentemente derrama bendición, más es la intención del corazón que los hechos que puedan darse. Dios busca que le adoremos en espíritu y en verdad.
Aplicación:
- Conocemos el deséo que Dios tiene, en que no acumulemos riquezas porque con ello sólamente nos apartaremos de Él, las riquezas nos enaltecen y llenan de vanidad. Acaso Dios no podrá suplir nuestras necesidades si hemos sido en todo generosos?, es por ésto que Dios más se agrada del corazón generoso que demuéstra su adoración, que aquél que no tiene fe en la gracia ni el amor del que todo lo ha hecho posible. El servicio es parte de nuestra naturaleza, gloria a Dios por ello...