viernes, 12 de septiembre de 2014

Boris - Mat 9 - Un llamado especial


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Cristo, el Salvador, el Sanador, hijo de Dios, dio vista a los ciegos, a los paralíticos movimiento y a los muertos vida, para que todos vean que el hijo de Dios tiene potestad sobre todas las cosas, aún perdonando pecados, pues no los cubrió sino que fueron limpios completamente para la gloria de Dios, para los propósitos de Él. Cristo Salvador nuestro es la gloria de Dios con nosotros, es la luz de la mañana en la vista de los que no ven, quien abre el corazón de los que le aman, sólo Él es digno de gloria, honra y poder. Amén.
  2. Lo que dice El Espíritu no se puede negar, y lo que Dios muestra no se puede ocultar. Cuando las promesas de Dios se hacen realidad es cuando vemos cuán grande es su fidelidad. No llamó a justos sino a pecadores y les dio vida eterna, así es su misericordia, sin importar cual sea la circunstancia Dios es fiel. El que tenga necesidad venga a los pies de Dios y pida en el nombre que es sobre todo nombre, en el nombre de Jesús, Salvador y redentor nuestro.
  3. Cuanta relación hay entre la mies y el llamado de Dios, en que la necesidad es mucha y el privilegio solo nuestro. El llamado de Dios es irrevocable, es por sobre nuestras circunstancias y sobre nuestras pasiones, aquel supremo llamado de Dios arde en nuestro interior, así como fue con Mateo, que sólo bastaba con oír la voz de Dios diciendo su nombre para que todo su ser se rinda a sus pies y le sirva. Del mismo modo él llamado en nuestro corazón es tan grande que no sólo encierra lo que nuestras débiles mentes pueden imaginar, sino que va más allá porque no conocemos el plan de Dios sino que vemos su gloria manifestarse solamente al creer y obedecer sin dudarlo.
APLICACIÓN:
  • Hay llamado y hay poder en el que todo lo puede, hay misericordia antes que juicio y hay palabras maravillosas en Dios Padre nuestro, hay mucho por contar, mucho por andar, por descubrir en los caminos de Dios, en Jesucristo y en sus palabras que son poderosas cuando las miramos con fe. Dios nos de el valor para esperar convencidos de sus promesas y nos de mayores galardones aún por andar confiados en sus dichos. Amén.
  • Cristo en nuestro corazón, el poder incalculable de Dios hecho real en nuestras vidas, en el amor ágape que es sin mancha y agradable a Dios, en el perdón de faltas y errores; Cristo es la vida eterna, es su sangre la gracia palpable, la misericordia sobre nosotros y el único camino al Padre. Mantengamos la fe, prosperemos en amor.