- ¿Por qué no habríamos de entregarnos enteramente si Cristo se entregó por completo por nosotros?, su amor era verdadero, hasta la muerte. Dios no dejó pasar el sacrificio de Jesús. Nuestras vidas tienen que ser un sacrificio vivo para Dios en gratitud por el sacrificio de Cristo. Todo cuanto podámos hacer por manifestar el amor de Dios núnca será en vano. Ningún esfuérzo que vaya de la mano de Dios es en vano.
- Ciertamente, si vivímos conforme a su voluntad serémos recompensados, mas el amor no mira otra cosa que no sea el bien estar de los demás.
Aplicación:
- Sé que Dios me escogió y que Cristo también se dió completamente por mis errores. Ahora que recibí una vida nueva quiero agradecerle y mi agradecimiento será ser digno de tal sacrificio, quiero ser digno y vivir conforme a los deséos de Dios, pues no encuentro otro sentido en ésta vida. Toda la gloria sea a Dios.