viernes, 10 de julio de 2009

Boris - 2 Pe 3 - Ahora comprendo...

  1. Cristo volverá, está escrito, habrá cielo nuevo y tierra nueva para los que sean hallados irreprensibles y sin mancha delante de Dios. Tendríamos que analizar nuestra situación y reflexionar acerca de éstas palabras, porque ciertísimamente éstas escrituras son por inspiración de Dios, revelando lo que ha de venir. Lo más sobresaliente es que van dirigidas a nosotros, y a quién más ah de ser... lamentablemente si las ignoramos hasta el fín, perdémos toda posibilidad de encontrarnos con Dios; ¿O es que acaso amámos más a éste mundo que a Dios?, sabiéndo lo que Él ha preparado para nosotros sin excepción algúna, la decisión está en nosotros mismos.
  2. Porque así como Dios creo todo lo que hay en éste mundo, también podrá volver a crear un mundo con justicia. Dios nos ama, porque aún después del pecado de Adán, Dios con todo hizo ropas para que se cubrieran, y de la misma manera quiere tenernos a su lado eternamente, quiere apartárnos para su deleite... porque nos ama.
  3. Sublime gracia es la de Dios, y no quiere que nadie se pierda jamás, inmerecedores de tal gracia y tan perfecto amor, aún tenemos tiempo para vivir en su voluntad, aún queda tiempo para volverse a su amor, porque los días son cortos y el momento en que la justicia caiga sobre ésta tierra no ha llegado todavía. Éste tiempo no puede ser contado sinó por Dios, para que todos procedamos al arrepentimiento, así que si algúno se pregunta por qué tarda en llegar el Señor, mire su corazón y respóndase a si mismo. Dios está esperando nuestro acercamiento, porque es cierto el dicho que dice que si aún faltan cien pasos para llegar a Él, con sólo dar de corazón el primero, Dios es justo para dar los noventa y nueve que faltan para tenernos en su amor, porque el reino de los cielos es semejante al pastor que al perder una oveja fué en busca de ella dejando a las noventa y nueve que tenía ya... Tan grande es el amor de Dios y ésta imágen nos lo revela.
Aplicación:
  • Cristo volverá, y en nuestra simple condición debemos esperar confirmándo cada día nuestra fe, porque para Dios no hay tiempo, porque núnca existió quien nos ame tanto. Dios te amo, y no voy a permitir que te pierdas de mi vista, ahora tengo una dirección, un sentido para vivir, de tí me enamoré. A ti sea la gloria para siempre en mi corazón.