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TIEMPO DE CALIDAD: 20 Minutos.- A veces nuestros dolores nos hacen olvidar el verdadero sentido de la voluntad de Dios, a veces no nos damos cuenta de la bendición de Dios, y hace falta la voz de Dios que nos ilumina y nos da cuenta de la verdad. Así como David, por nuestros dolores, fruto de nuestros errores llegamos a aborrecer a los que nos aman y a amar a quienes nos aborrecen.
- Hay que ser fuerte y levantarse, porque no conocemos la voluntad del Señor, no sabemos que en levantarnos está la bendición, hay que ser fuerte, hay que ser valiente.
- Sin duda Dios tiene grandes cosas para cada uno de nosotros, el dejar nuestras aflicciones en sus manos también implica crecer sabiamente en fortaleza y valentía.
APLICACIÓN:- Aún con mis dolores deberé dejar mi situación en las manos de Dios, deberé dejar mi vida en sus manos, porque sólo en Él he confiado.
- Mi fortaleza es El Señor, mi esperanza y mi consuelo, oh si me diera fuerzas para seguir... Para vivir.
- Mientras mis desalientos intenten matarme y me angustie el dolor, no esperará mi corazón sin que Dios lo guarde y sin que mi Dios me levante... Mi fortaleza y mi salvación.