lunes, 23 de julio de 2012

Boris - 2 R 24 - El precio de mi restauración


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Los reyes se olvidan de Dios por el egoísmo, el orgullo y los deseos de su corazón, pues una vez coronados comienzan haciendo lo malo delante de Dios y practicándolo con los demás, ciertamente nosotros también hemos sido coronados con coronas de honra cuyos destinos son similares porque no estamos lejos de cometer los mismos errores.
  2. Del mismo modo que Nabucodonosor, nuestras concupicencias buscan extender su dominio o al menos por más tiempo, de modo que una tras otra volvemos a caer... Pues fácil es corromperse y olvidarse de las promesas del Señor y hacer lo malo y desagradable para Él. El corazón de los hombres es tan simple, débil y perverso a la vez, que necesita de Dios como ningún otro sujeto en ésta tierra.
  3. Dios de oportunidades, Dios restaurador y Dios de perdón, quien me perdonó una vez más restaurándome para seguir adelante, dándome perdón y así sanando primero mi corazón; entonces qué será más importante ahora, acaso no es más importante tomar éste perdón y buscarle nuevamente?... Pues claro que si, aún más importante que vivir para mi mismo, porque sé que le debo la vida. Le serviré.
APLICACIÓN:
  • En cuanto a seguir viviendo una vida doble con doble sentido, será mejor tomar el perdón y afirmarme de un vez y madurar, conociéndole a Él y guardando su palabra para tiempos mejores en su presencia, de modo de no haber despreciado éste gran regalo y el precio de mi restauración.