TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Los reyes se olvidan de Dios por el egoísmo, el orgullo y los deseos de su corazón, pues una vez coronados comienzan haciendo lo malo delante de Dios y practicándolo con los demás, ciertamente nosotros también hemos sido coronados con coronas de honra cuyos destinos son similares porque no estamos lejos de cometer los mismos errores.
- Del mismo modo que Nabucodonosor, nuestras concupicencias buscan extender su dominio o al menos por más tiempo, de modo que una tras otra volvemos a caer... Pues fácil es corromperse y olvidarse de las promesas del Señor y hacer lo malo y desagradable para Él. El corazón de los hombres es tan simple, débil y perverso a la vez, que necesita de Dios como ningún otro sujeto en ésta tierra.
- Dios de oportunidades, Dios restaurador y Dios de perdón, quien me perdonó una vez más restaurándome para seguir adelante, dándome perdón y así sanando primero mi corazón; entonces qué será más importante ahora, acaso no es más importante tomar éste perdón y buscarle nuevamente?... Pues claro que si, aún más importante que vivir para mi mismo, porque sé que le debo la vida. Le serviré.
APLICACIÓN:
- En cuanto a seguir viviendo una vida doble con doble sentido, será mejor tomar el perdón y afirmarme de un vez y madurar, conociéndole a Él y guardando su palabra para tiempos mejores en su presencia, de modo de no haber despreciado éste gran regalo y el precio de mi restauración.