viernes, 16 de enero de 2015

Boris - Lc 12 - El hijo de Dios vino para salvar


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Es importante oír las palabras de Jesús y obedecerlas, hacerlo de corazón y con la plena seguridad de servicio, no temiendo por cosa alguna que ha de faltar ni persona que vaya a hacer algún daño, mas el servicio ha de ser con la certeza de que a Dios servimos y en Él está nuestro galardón, nuestra victoria y nuestra paga celestial. Guardémonos de la levadura de los fariseos y los hipócritas que andan hablando vanidad y no conocen a Dios, mas aun guardemos nuestro corazón para que no seamos parte del circo de la injusticia y la vanagloria, seamos del Señor.
  2. Dios es justo y es fiel, porque a todo aquél que le confiesa Él también le confesará, y a todo el que le niegue, también Él le negará, y Él da su amor eterno para que todos puedan ser salvos y no se pierda ni uno solo. Dios paga mejor que el hombre, Dios cumple su palabra.
  3. También nos ha enseñado Dios que no andemos afanados por las cosas materiales y aun por el alimento, porque en su potestad esta el dar y el quitar a quien le plazca, mas primeramente debemos buscar el Reino de Dios y su justicia, ya que Él proveerá lo que sea necesario para que nuestras necesidades sean cubiertas, por tanto no nos preocupemos más, sino que vivamos una vida santa y apartada para Dios. Amén.
  4. No olvidar que Jesús nos ha enseñado sobre las riquezas espirituales y las riquezas terrenales, que mejor almacenar en lo espiritual que lo terrenal, que más aprovecha el hombre si guarda su alma y no la pierde por la avaricia y la codicia de su corazón, que más importante es cumplir toda justicia de Dios y guardar el corazón no pensando en las riquezas que de los hombres provienen sino las que provienen de Dios. Amén.
  5. Hasta nos enseñó sobre los tiempos postreros cuando vendrá con toda su gloria y poder, cuando llegará juicio sobre las naciones y los que hayan esperado preparados para recibirle lo recibirán y Él se alegrará de aquello, mas los que hayan esperado insensatamente no lo verán sino que la justicia de Dios los envolverá; que hagamos sabiamente y esperemos su llegada ajustando nuestras cuentas y enderezando nuestros caminos porque ciertamente su llegada está cerca.
APLICACIÓN:
  • Mucho por aprender y Cristo lo explicó en pocas palabras, sin dudar y sin titubear, con la verdad en su boca y la gracia que viene de parte del Padre. Hoy sabemos que en el conocimiento de Dios no deberíamos andar en tinieblas, no deberíamos cubrirnos de falsedad e hipocresía, no deberíamos afanarnos por lo que vayamos a necesitar, mas por el contrario andemos en rectitud sabiendo que su llegada esta pronta y que su juicio viene con poder.
  • Amado Señor, guárdenos de nuestra fuerza interior, aquella que nos guía hacia el afán y la dificultad, la que nos cubre la vista y luego nos quiere arrastrar, cuando nos olvidamos nuevamente de su hermosa voluntad, nos amargamos por cosas vanas y no vemos la verdadera realidad. Decimos amar a Dios, hagámoslo de verdad.