TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Vino como oveja para el matadero, fue condenado injustamente, semejante a ladrón lo tuvieron y no escatimaron esfuerzo por tratar de matarlo, traicionado y herido, escupido y abofeteado, castigado lleno de dolores, ese fue el pago de los hombres después de todo lo que Jesús había hecho, ese fue el pago con el hijo del Dios viviente, Dios que ellos definitivamente no conocían, Dios que muchos aun no han llegado a conocer.
- Abandonado por sus amigos, afrontó el peso de nuestras culpas y no se quejó y tampoco acusó, no habló contra los que le acusaban, sino que con amor supo mantener el silencio porque entendía cual era su propósito en aquél lugar. Cristo nos dejó su paz, dejó su sangre derramada por muchos y para salvación de nosotros, conocía su destino y creía confiadamente en lo que habría que hacer El Padre, pues es Hijo de Dios.
- Maravillosa es la obra de Jesús en la cruz del calvario, preciosa su sangre y precioso su corazón. Hasta el último momento Jesús oró, hasta el final sudó gotas como de sangre, pero no se soltó del Padre y su esperanza estaba completamente firme en Él, amó más que nadie y se entregó sin resistencia alguna, todo por amor a Dios y para salvación nuestra.
APLICACIÓN:
- Debemos valorar más la obra de Jesús en la cruz, entender lo que Él nos quiso enseñar, la maravillosa obra de Jesús, su hermoso corazón, aprender de Él y seguir sus enseñanzas siendo realmente sus discípulos, quienes no tienen temor ni vergüenza de ser llamados amigos de Jesús, que aún en tiempo de dificultad no lo niegan, sino que llaman a su nombre como ovejas que conocen a su pastor.
- Trágico final el que propone la humanidad, el precio que demanda el pecado sobre nuestras cabezas, ciertamente la paga del pecado es la muerte. Cristo la supo pagar por nosotros, hoy tendríamos que ver hasta donde estaríamos dispuestos a llegar nosotros en la búsqueda de su presencia, en un encuentro más íntimo con Él. Hasta donde estaríamos dispuestos a llegar por amor al Padre. Amen.