- El alma del hombre que teme a Dios trata en lo sumo de serle fiel, y aunque comete errores también se somete a su justicia, pero principalmente se anida en su protección, pues Dios es justo y por su gracia es que podémos vivir confiados. Ciertísimamente es nuestro protector.
- Cuán triste se pone el Espíritu cuando mira la iniquidad, cuán maltratado termina el corazón cuando se hace partícipe de ella, y está escrito que el diablo no vino sino a robar, matar y destruír... pero aunque estámos expuestos a todo aquéllo, y aunque en mucho caémos, Dios núnca nos abandona y su perdón siempre está a nuestro alcance, Dios no mira para atrás, Él mira para adelante, sólo los hombres, con su simpleza hacen lo contrario. Sal 7:10-11 Mi escudo está en Dios, Que salva a los rectos de corazón. Dios es juez justo...
- Éste salmo guarda parte de la esencia del corazón de un santo hijo de Dios.
Aplicación:
- A Dios sea la gloria, su mirada siempre está puesta en nuestro ser, es grande saber que siempre nos acompaña y que su palabra nos da aliento, lo escrito rebela lo que en mucho no podémos expresar. Gracias Dios...