TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Dios salvador, aquél que siempre oye el clamor del necesitado, y aquél que anuncia su justicia sobre buenos y sobre malos. Dios restaurador que ampara al que sufre persecución, aquél que ampara cada sueño y cada justa petición. Sin duda Dios escucha y su respuesta viene en señal de salvación.
- El que conoce mis sueños y también los anhelos de mi corazón, en el tiempo perfecto ha de cumplir cada uno conforme a su amor, en Él he depositado mi clamor y en su gracia estará también mi redención. Dios me conoce y Él es quien levantará mi corazón.
- Y su palabra es verdadera, pues ya ha iniciado una nueva profesión y un nuevo carácter en la vida de un servidor, de modo que agradecido estoy, ya que veo ser realidad un gran anhelo esperado tanto tiempo en mi corazón, gracias a Dios, gracias a mi Señor, quien limpió las lagrimas que había en mi interior dándome fuerzas y escuchando mi clamor. Dios amparó mi corazón. Dios escuchó y guardó mi corazón.
APLICACIÓN:
- Como hasta hoy, seguiré esperando en El Señor, y su palabra poco a poco será una realidad en mí, y habrá una nueva canción. No sólo será necesario esperar, sino que tendré una nueva fuerza que motivará para alcanzar los sueños nunca imaginados en mi corazón.
- Todo tiene su tiempo, y en su tiempo todo es perfecto, cuán grande ciencia hay en ésto, que Dios haya puesto sueños en mi corazón y que puso también un inicio y un final conforme a la gracia y el cuidado de su gran amor.
- Hay un inmenso amor de parte del Señor, que aunque el Rabsases anuncie tristeza y dolor, yo sabré que Dios ampara mi visión, quitará todo lamento en mi y veré en mi vida una nueva canción.