miércoles, 19 de noviembre de 2014

Boris - Mrc 13 - Vendrá El Señor


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Como dijo El Señor, debemos velar y orar porque no sabemos cuando haya de venir, mas antes de su llegada habrá muchas señales y aún los días serían más cortos por causa de sus escogidos. Confiemos en su palabra pues ésta prevalecerá aunque los cielos pasen y la tierra se desvanezca, sus palabras quedarán para siempre así como su poder también es eterno. Velemos con fe dando frutos dignos de ser presentados en el altar.
  2. Muchas dudas hay en el corazón de los hombres, mucha confusión e incertidumbre por lo que haya de suceder, mucha debilidad en nuestros pensamientos y fragilidad en nuestras convicciones, necesitamos vivir aferrados a su amor, necesitamos agarrarnos de su palabra como de ninguna otra cosa, necesitamos depender de Él y saber que sólo en Cristo tenemos cubiertas todas nuestras dudas y aclaradas todas nuestras interrogantes. Somos dependientes del Señor.
  3. Hoy por hoy vemos tantas señales claras de los tiempos finales, tantas cosas sorprendentes, impresionantes, que a la verdad traen dudas y miedo al corazón, vemos la dificultad de cada día y los afanes de vidas cansadas, vidas con poco consuelo; Es difícil levantarse, es muy complicado el extenderse hacia la imagen del Señor, mas no imposible. Ya nos lo ha dicho El Señor, y nos anticipó cada uno de los detalles necesarios en la espera de su llegada, primeramente nos amó Dios.
APLICACIÓN:
  • Primeramente nos amó El Señor, primeramente nos escogió El Señor, antes de la creación del mundo nos galardonó y predestinó, mostró maravillas ante nuestros ojos y se presentó vivo delante de nosotros. Por todo ello no se ha ido su fidelidad y su benevolencia nos persigue a cada paso que damos, somos parte de su pueblo y no moradores de un mundo sin consuelo, somos sus hijos, hijos del altísimo.
  • Jesucristo vino y nos trajo libertad, trajo consuelo a nuestras vidas y aliento a nuestra alma sedienta, trajo paz y nos dejó con ella, nos sanó de toda herida y nos amó con el amor del Padre, hoy vivimos esperando por su gran amor, esperanzados en que llegará y no tardará, en que vendrá con poder y con majestad, vendrá El Señor, nos levantará Dios.