- Dios ha dado la posibilidad de servir en el ministerio, que si algúno quiere ser obispo o diácono deberá ser primero santo e irrepresible, sin cola que le pisen, fiel a una sola mujer, prudente, decoroso, sobrio, apto para enseñar; bueno, Dios pone una serie de características de un siervo, tales características son ciertamente no fáciles de cumplir, porque somos débiles en la carne, mas la fe fortalece en todo al Espíritu manifestado en la conciéncia, lográndo ser apto para el ministerio.
- Dios confía en éstos siervos, a quienes asigna un grado honroso. Por tanto busquémos siempre ser aptos, con éstas características que convienen para tener una relación más estrecha con Dios, procurémos ser dignos de ese grado honroso que Dios da.
- 1Tim 3:1 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.
Aplicación:
- Querémos la confianza de Dios, queremos un ministerio y cumplirlo con perfección, es el deséo de nuestro corazón, pues entonces procurémos alcanzarlo, ser santos e irreprensibles, dignos del llamado de Dios. Gloria a Dios.