lunes, 19 de enero de 2015

Boris - Lc 13 - Dando gloria a Dios


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Cuanta misericordia de Dios, cuanta benevolencia de su parte al enseñarnos tantas cosas, cuyas realidades son parte de un gran plan que abre el corazón de los hombres. Solamente su palabra puede tocar el corazón de los hombres y sólo su gracia para sanar la vida de muchos. Benditos sus caminos y benditos sus designios, para siempre glorificado y exaltado nuestro Dios.
  2. Cristo dijo que hay envidia y vanagloria en el corazón, que miramos y juzgamos antes de mirar nuestro propio corazón, que no somos justos y antes de ello condenamos a muchos de nuestra misma condición. El arrepentimiento es parte de la transformación de una vida, de modo que no hay más contiendas en ella y no hay más injusticia para sus días, no hay más maldad, porque el que se juzga a si mismo antes es aquél que ha abierto sus ojos para ver la luz.
  3. Ciertamente siendo parte del reino de Dios, El Señor espera que nos levantemos y demos fruto, que trabajemos y participemos de obras buenas dignas de glorificar a Dios, no seamos como la higuera estéril pues sabemos que Dios tiene poder para sanar y para levantar. Lo demostró con el ejemplo sanando a una mujer enferma, demostrando que no hay día para no dar fruto, mas por el contrario, Dios sigue sanando y levantando nuevas vidas para su gloria y honra.
  4. Cuan hermoso el Reino de Dios, cuan hermosas sus puertas y la gracia al entrar en ellas, cuan preciosas sus obras para los hombres, porque abrió la posibilidad para muchos no quedando fuera la gracia siendo todos incluidos, simplemente al desear de corazón y decidir entrar por la puerta angosta, de modo que no hay excusa sino que su benevolencia se ha extendido a cualquiera que arrepentido intente entrar. Gloria a Dios.
APLICACIÓN:
  • Dios es bueno, grande en misericordia, es poderoso para sanar y para salvar, es misericordioso y maestro de misericordia, amado y esperado por su pueblo, el que nos espera con brazos abiertos y nos ha enseñado tantas cosas de su reino. Es hermoso El Señor, perfecto en mil maneras, justo y fiel, andemos en pos de Él y busquemos dar los frutos que a Él le corresponden, busquemos honrarle de corazón.
  • Andemos en fidelidad como Él es fiel, busquémosle de corazón anunciando su reino a los hombres, enseñando misericordia a los que no la conocen, numerando sus obras maravillosas y postrándonos cada día a su amor que es infinito; dando gracias en todo tiempo y lugar, dando gloria a Dios por sus obras y por su verdad. Gloria a Dios por los siglos de los siglos, amén.