TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Jesucristo nuestro Señor, nuestra luz y nuestra paz, qué sería si no nos hubiera hablado, si no nos hubiera enseñado así como lo hizo, cuando nos mostró tanta benevolencia y cuando trajo salvación a nuestras vidas. Amado Dios, que no nos falte su palabra y su aplicación a nuestras vidas, que sus palabras valgan más que el oro para los que las miran, sean vista a nuestros ojos y vida a nuestro corazón. Grandes son las misericordias de Dios, por siempre es bueno El Señor.
- Las limosnas, la oración y el ayuno sean hechos de buena manera y no como los que sólo quieren ser vistos, sino que de corazón y en secreto sean dados a Dios; Los tesoros del cielo sean riquezas para el que cree y hace la justicia de Dios; nuestros ojos brillen delante de Dios y de los hombres cuando hagamos la voluntad del Padre que está en los cielos; que no andemos en afanes que de nada aprovechan, más que cada día le pidamos al Padre y Él sople aliento de vida sobre nosotros.
- Que la vida sea más que respirar, que el aprender nos lleve.a niveles más altos de seguridad, que confiando en Dios veamos más allá de nuestra vista y que mirando el rostro de Jesús sepamos que la esperanza es mucho más que el afán. De todos modos sabemos que Dios es fiel y lo grande que es en misericordia. Gracias a Dios por acordarse de nosotros y visitar nuestra casa para sanar nuestro corazón, en el cual brilla su generosidad, y seamos hechos dignos de su paz.
APLICACIÓN:
- Dios es bueno y lo demostró por medio de Jesús, es fiel y lo demostró cambiando nuestras vidas, es grande en misericordia porque a pesar de merecer muerte nos dio vida. Guardemos sus pactos, seamos dignos de su amor, andemos en santidad alabando al Señor, andemos en justicia abrazando su perdón. Alabemos a Dios por lo grande que es, porque es dueño de todo el reino, la gloria y el poder.
- Por los siglos es Rey, por la eternidad dueño de mi ser, por siempre justo y fiel, por siempre el más hermoso Rey... Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (S. Mateo 6:33 RVR1960). Amén.