TIEMPO DE ORACIÓN: 15 Minutos.
- El salmo expresa el sentimiento de un hombre que ha pecado, entonces es totalmente comprensible e identificativo éste sentimiento. Porque el pecado trae dolor y un gran peso difícil de sobrellevar; por causa del pecado ésta vida bien se convierte en martirio y tristeza, muy bien expresado en que aún la luz de los ojos es inexistente, sin el arrepentimiento la vida no tiene sentido. El corazón del justo se arrepiente en gran manera.
- Más hay un camino, y es justamente el arrepentimiento, el confesar nuestras maldades y contristarnos por causa de nuestros pecados. Y Dios es justo para perdonar, más nuestros ruegos serán de clamor por el dolor interior, pues un hijo de Dios ha renunciado al corazón de piedra y Dios le ha regalado uno de verdad, que late y se estremece cuando se aleja de Dios. Gracias a Dios podémos elegir el arrepentimiento y tomar un nuevo rumbo, dejándo de lado el camino de la maldad.
- Sal 38:17 - 18 Pero yo estoy a punto de caer, Y mi dolor está delante de mí continuamente. Por tanto, confesaré mi maldad, Y me contristaré por mi pecado. El caer está en contínuo asecho, pero la decisión de arrepentirse debe ir grabada en nuestros corazones.
Aplicación:
- Me identifico con éste sentimiento y confieso que de contínuo fallo, mas sé que no soy perfecto y que mi fe en El Señor convierte mis errores y debilidades en mayores fortalezas, por cuanto El Señor tiene misericordia y cada día me inunda de sus bendiciones. Creo que me ama y mi dolor se minimiza en sus benditas manos.