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- Qué hermosas son las palabras de Jesús, qué hermoso cuando dijo que vendría y que no nos dejaría huérfanos, cuando dijo que vendría el Espíritu Santo, aquél consolador de parte de Dios, cuando dijo que Él está en nosotros y nosotros en y Él en El Padre, que todo lo que pidiéramos en su nombre Él lo hará, será hecho y se glorificará Dios. Hermosas palabras de Jesús, palabras de esperanza y de bendición a nuestras vidas.
- Que no se turbe nuestro corazón, creamos en las palabras de Jesús, de que en el cielo muchas moradas hay, que en la presencia de Dios es nuestro lugar, que no habrá imposible para Dios y que solo debemos pedir, tan maravillosas palabras nunca se borrarán, nunca pasarán, son la luz de todo hijo de Dios, el sustento de su ser, la gracia esperada. Bendito el nombre del Señor por los siglos amén.
- Esperar en El Señor es algo que aprendimos, nos fue dado que solo en Él hallaríamos la salvación, sólo en sus palabras está nuestra felicidad, nuestra paz, nuestra bienaventuranza, en sus palabras que dan vida a nuestro ser, que dan sentido a nuestra vida, sólo en El Señor Jesucristo, alabado sea mi Rey y Señor el que es en mi Cristo y mi Cristo es en Él, alabado por siempre, amén.
APLICACIÓN:
- Muchas moradas hay, sino no os lo hubiera dicho. Hay un lugar mejor, no somos del mundo ni recibimos de su paz, todo lo que no es del mundo contra el mundo es; Somos de Dios y a Él vamos, somos de Jesús y con Él estamos, con el Espíritu Santo, nuestro ayudador y sanador, nuestro consolador y quien nos redarguye del pecado. Gracias a Dios por tan maravillosas cosas. Amén.
- Como hijos de Dios, como seguidores de Jesús, como lo que somos embajadores del Señor, levantémonos, vivamos para Él, para sus propósitos y la gloria que le pertenece eternamente, alabemos su nombre, exaltemosle con el corazón, seamos fructíferos en Él, veamos la gloria del Padre como lo hizo Jesús y lo hará hasta el día postrer. Bendito sea el nombre del Señor, bendito, amén.