TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Grande es nuestro Dios, grande es El Señor. Dios todopoderoso ha dado a Jesús potestad sobre todo lo que hay; así como toda la creación rinde gloria y honra a Dios, también al Hijo de Dios, porque todo lo que hace el Padre también hará el hijo, porque El Padre da al hijo todo lo que tiene y no le niega nada, El Padre tiene amor hacia el hijo como nos ha venido a amar a nosotros que somos pecadores.
- Señales maravillosas, preciosas y brillantes; todas para que creyésemos, para que andemos en luz y en la paz del Señor, para que demos testimonio de aquella luz y seamos conocidos como hijos de luz, para que ya no demos testimonio de nosotros mismos, sino que otros den testimonio de nosotros, y que sea cumplida toda palabra de Dios, toda voluntad que viene del Padre. Amén.
- Por tanto, maravillemonos más por el gran poder de Dios y por su amor eterno, por sus dichos y su favor, ya que fuimos hechos sus hijos y hoy vivimos en su paz, hoy damos testimonio de que vimos la luz y que la luz verdadera vino a nosotros y alumbró nuestro camino, entonces, como hijos de luz nos será dado todo entendimiento y las obras del Padre haremos, nos será revelada toda palabra de Dios de modo que muchos den testimonio de que nuestras obras son buenas.
APLICACIÓN:
- Los hijos de luz van a la luz, los hijos de Dios van al Padre, sus obras son buenas y sus dichos verdaderos porque vienen del Padre, como el viento que no se sabe de donde viene y a donde va, así son los hijos de la luz, preciosos y maravillosos, porque Dios mismo dará testimonio de ellos y los galardonará, gloria a Dios porque su voluntad es buena, agradable y perfecta, porque vimos su gloria de la cual nunca más quisimos soltarnos. Amén.
- La bendición es para el que cree, para el que la busca y pone todas sus fuerzas en alcanzarla, para el que pelea, el que lucha y logra vencer, para el que con optimismo mira con los ojos de la fe, aquél que no se rinde y que de uno u otro modo aprende a vivir, el que en lo poco es fiel también en lo mucho lo será, para los hijos de la luz, los hijos del único Dios viviente. Amén.