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TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Ninguno que practique lo malo delante de Dios tiene un final feliz, menos aún aquél que conociendo el nombre de Dios se aparta y edifica en contra de Él, con todo serán quebrantados.
- Y el que conociendo la voluntad de Dios decide desobedecerla también será culpable de transgresión y también ha de pagar sus culpas.
- Con todo estamos sujetos a la voluntad de Dios; a quien debemos dirigir nuestras oraciones y quien nos perdona cuando hemos caído. Él repara la vida del que con sinceridad se ha arrepentido y confiesa sus faltas, volvamos a Él, clamemos por perdón y continuemos en la espera de su voluntad.
- Sea que fallemos y pequemos contra Dios, a Él debemos volver y a Él debemos clamar. A bien caería no volver pecar, y con un solo error aprender, es la lucha constante pues de carne somos... pero un Espíritu tenemos y con Él lo lograremos; no somos hijos del mundo, somos hijos de Dios.
APLICACIÓN:
- Vendré al Señor y a Él me inclinaré, por cuanto he fallado y hay culpa sobre mi cabeza clamaré a mi Dios. En Dios espero y sólo a Él pertenezco.
- La voluntad de Dios es por sobre todas las cosas y su mano dirige mi caminar, pero con todo, Él me ha dado voluntad permisiva y puedo fallar. Continuaré orando para no pecar más, continuaré orando para hacer su voluntad.