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- El hombre y sus decisiones en mucho son la causa de muchas contiendas, los prejuicios y la simplicidad de muchos es la causa del padecimiento de otros inocentes. El hombre que no anda con Dios va de tropiezo en tropiezo, y sus caídas más fuertes cada día, las decisiones incorrectas dan pie a una cadena de consecuencias no deseadas... Sólo Dios puede restituirnos nuevamente.
- Amar a Dios es crecer en sabiduría y prudencia, es reconocer la debilidad y lo falible de nuestro ser, rendirse a Dios hace que nos demos cuenta de nuestra dependencia de Él. Entonces los ojos son abiertos y las decisiones ya no van solamente con nuestro parecer sino con la bendición de Dios.
- Conviene estar con Dios y gozar de su protección, pues Él da la victoria, sabiduría y la certeza, en Él estamos seguros y con su bendición haremos bien en nuestro proceder. Dios es fiel y su justicia me hace crecer.
APLICACIÓN:
- La fortaleza la da El Señor, la sabiduría la da El Señor, la victoria la da El Señor, la bendición viene de Dios, todo por Él y para Él, en Él no hay resbaladero y tampoco disolución.
- Escudo y fortaleza, bendición sobre mi cabeza, a Dios me debo y por Él es que vivo, su gracia me sostiene y su consejo me hace consciente. Dios me da la victoria y mi realidad se torna diferente.