- El Señor nos enseñó el valor de servir, la verdad es que Él vino a servir, y no sólo eso... vino a dar su vida por nosotros, nos amó a lo sumo. Pienso que es admirable y digno de seguir, realmente no hay mayor amor que el de aquél que da su vida por sus amigos, y aún más por sus enemigos.
- El ser como Cristo implica servir, realizar un acto de entrega, sin importar lo que el mundo pueda pensar o decir, ser como Cristo es morir cada día para que los demás puedan vivir. No es un don ni un talento, ni aún una virtud... es simplemente amar, con amor verdadero y como lo haría El Señor. Vinimos a éste mundo para amar... para amar como Cristo nos amó; si confirmamos ésto sabrémos que le seguimos a Él.
- En mucho tenemos el anhelo de ser como Cristo, a la verdad ningúna vida ha podido igualar a la del Señor en la tierra, y El Señor nos amó con amor verdadero, estoy seguro que si amáramos como Él lo hizo tendríamos un propósito cumplido y alegraríamos el corazón de Dios.
- Sirvámos como lo hizo El Señor, sirvámos como nos gustaría que nos sirvan a nosotros, como si fuéra nuestro último día en la tierra y quisiéramos ser recordados, hagámoslo ahora mientras es posible, pues en nuestros últimos días habrán muchos obstáculos y verémos la limitación en nuestras capacidades. Señores, Cristo nos amó en lo mejor de su vida y hasta su último día en la tierra. Sirvámos con amor como si fuéra hoy el último día.
Aplicación:
- Cuánto valoro y aún no aprendo a servir como Cristo, mas quiero intentarlo una vez más... sé que mis esperanzas Dios las guarda, y que aunque vea dificultades a mi alrededor Él me ayuda, sólo no puedo... Dios es mi ayudador, cuando sirva como Cristo lo hizo, sabré que no estoy solo, Él estará conmigo. El amor no es un sentimiento, sino una decisión.