viernes, 20 de noviembre de 2009

Boris - Lc 24 - Dios restaurador

  1. Dios puede hacer nacer de nuevo todo aquéllo que había muerto, ni la muerte es imposible para Dios, está escrito... El Señor tiene todo el poder para hacer lo que para nosotros parece imposible, si tuvímos sueños y los dejámos morir, El Señor es poderoso para volver a revivirlos, y si nuestras esperanzas yacen en el olvido y en vez de eso tenemos desesperanza, pues Dios es suficiéntemente poderoso para restaurarlas. Nada está perdido, porque Dios lo puede recuperar.
  2. Pero lo que está escrito acerca de la voluntad de Dios no cambia, y creo que para cada uno de nosotros Dios tiene un plan, una meta, un objetivo y un propósito, que deben ser cumplidos. Y para que todo acontezca es necesario que pasémos por diferentes vicisitudes, tiempos de espera, pruebas, sufrimientos y hasta la muerte... pero el plan de Dios no cambia y todo lo que pudiéra acontecer en el proceso es necesario para nuestro crecimiento, de la misma forma en que un padre somete a su hijo al proceso de aprendizaje, para luego ser un hombre conforme al corazón de Dios; tenemos un Padre celestial que es poderoso para hacernos crecer y madurar en su perfecta voluntad... para nuestro bien... Pues Dios nos está formando como a un precioso diamante. Seríamos insensatos sin no creyésemos en éste principio.
  3. Mas sé que en todo, Dios nos aumenta la porción de su bendición, porque ningún sacrificio es en vano... Dios nos hace mejores para que recibiéndo de su gracia bendición, también nosotros de gracia bendigamos; pero sobre todo, para que vivámos en su perfecto amor.
Aplicación:
  • Pasáron tres días para que Cristo resucite... Y si mis esperanzas cayéran en poco tiempo Dios las restaurará nuevamente hasta verlas cumplidas; pues mis intenciones son agradarle y hacer su voluntad; sé que Dios no me suelta, porque hago lo que a Él le agrada... Bendito Dios...