- Pro 17:7 No conviene al necio la altilocuencia; !!Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso! Somos príncipes porque somos hijos del Rey de reyes, ante Dios somos tan preciosos y Él se encarga de mantenernos limpios para honra, entonces todo debe al mismo tiempo ser limpio y nuestras palabras también; la mentira corrompe el corazón y comete transgresión ante Dios. Alegrémos el corazón de Dios con palabras verdaderas, para que honremos todo lo que ha hecho por nosotros, la mentira sólo conduce a más sufrimiento.
- Pro 17:22 El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos. Es cierto, la tristeza nos quita todo ánimo y nos sumerge en un río de sequedad, y ésto sucede desde el momento en que dejamos de poner a Dios en el primer lugar de nuestras vidas, en cambio si guardamos sus preceptos y lo anhelamos como quien si pone a Dios en primer lugar de su vida, veremos cuánto se alegra nuestro corazón y la paz que por tanto nos es dada. Dios tiene que estar en el primer lugar...
- He vivido todo ésto, aún después de convertido.... La mentira y el engaño mostraron su verdadero rostro... y el haber puesto a Dios en segundo plano fué un grave error. Siempre se puede volver a empezar, y la luz de Dios estará allí para aquél que quiera buscarla.
Aplicación:
- Hay oportunidades, Dios las da, a todo ésto debe preceder así como Dios dice: El amor, la fe y la esperanza. Gloria a Dios por todo ésto.