martes, 27 de enero de 2015

Boris - Lc 18 - La humildad del corazón


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Qué maravillosa la sabiduría del Señor, sus palabras cubiertas de amor, palabras de poder y justicia, propicias a los hombres; no hay cosa que haya dicho El Señor que no se haya cumplido y que en lo postrer no vaya a ser hecho una realidad, no hay en la vida algo que Dios no haya conocido sino que todo está en sus manos y sólo Él lo puede cambiar. Así como el juez injusto y la viuda que insistió, Dios nos ha enseñado a orar y no desmayar, a tener esperanza aun en contra de las probabilidades. Así es El Señor.
  2. Nos enseñó cual es la pureza del corazón y lo duro que es a los ricos el cambiar su amor por el dinero, lo difícil que será para los que se enaltecen el entrar en el Reino de Dios, y cuán hermosa es la humildad, ya que Dios la conoce. Lo maravilloso de un corazón sincero y sin doblez como el de los niños, cuyos afanes no llevan a pérdida sino que su humildad es la esencia de su mismo ser; seamos como niños.
  3. Lo hizo con palabras y lo anunció con hechos, sanando y liberando, justificando por la fe y levantando a los que hubieran caído, con amor y enseñando a dar amor, con mucha paciencia y mucha misericordia en si mismo, así nos enseñó El Señor, así nos ha levantado su gran amor. Bendito sea el nombre del Señor, benditos sus dichos en la vida de las personas, amén.
APLICACIÓN:
  • Dios es bueno, es muy bueno El Señor, es grande, fuerte, justo y verdadero, es sincero y fiel, es santo Dios, toda gloria y honra sean para Él, toda mente alma y cuerpo le rindan honor y loor, pues es justo El Señor, es grande Dios, alabado sea por siempre. Amén.
  • Como niños delante de Dios, como inocentes y santos cubiertos de favor, como ciegos que hoy pueden ver, así como quienes hizo dignos Dios, dignos de su benevolencia y de su acercamiento, como los que andan en verdad y no tienen nada que ocultar, como verdaderos hombres cuyo precio fue la sangre de Cristo, como verdaderos hijos de Dios, seamos dignos, seamos fieles a Dios.