miércoles, 22 de agosto de 2012

Boris - 1 Cr 22 - Las intenciones de mi corazón


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Para honrar a Dios hay que tener cierto grado de justicia e integridad, Dios no tolera el pecado, aunque como David, nuestras intenciones sean buenas, primero debemos ser aprobados por Dios.
  2. Admirable la lealtad y el buen deseo en el corazón de David, el buen ánimo, la obediencia a la que se sujetó, siendo tan grande el deseo en su corazón, él decidió ser obediente y ser obediente hasta el final. No hubo otro como David, tan agradable a Dios.
  3. Así como la obediencia fue completa, Dios cumplió su palabra en que daría un rey y un reino afirmados, y se hizo casa al nombre del Señor, y se cumplió el deseo de David de hacer templo a su Dios. David fue obediente y Dios fue fiel.
  4. Cabe analizarse y saber cuán obedientes somos, cuánto estamos dispuestos a dar, a sacrificar y cuáles son los deseos de nuestro corazón, si acaso honrarían a Dios y si Dios estaría de acuerdo. Así mismo conforme a sus riquezas en gloria y su perfecta voluntad será toda obra y toda canción.
APLICACIÓN:
  • Dios es fiel, su fidelidad es eterna y su justicia verdadera, su gracia para siempre y la obra de sus manos no cesará. Dios es fiel y su mano será sobre el reflejo de mi obediencia.
  • Un buen deseo no basta, hace falta ser obediente, y humillarse ante Dios, no importa el pasado, lo importante son las intenciones de mi corazón.