martes, 16 de diciembre de 2014

Boris - Lc 6 - Amor de Dios


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Las obras de Jesús son maravillosas, sus enseñanzas son vida a nuestro ser y nos recuerdan las veces que hemos pecado, los muchos errores cometidos y las grandes acusaciones injustificadas, porque ciertamente somos débiles y olvidamos los dichos del Señor. En nuestro corazón no abunda su palabra y andamos equivocadamente; somos faltos de entendimiento y no nos humillamos para seguir al Padre, tampoco nos identificamos con Él.
  2. La justicia verdadera la tiene Dios, la gracia y el perdón están en sus manos, la benevolencia proviene de Él y se levanta para que nuestros ojos sean abiertos. Realmente no andamos bien, tenemos mucho que mejorar y mucho que meditar acerca de nuestro proceder; el pecado nos persigue y nos quiere devorar, nos disminuye hasta hacernos delirar. En El Señor esta la respuesta a todas nuestras preguntas, solo en Él la verdadera libertad.
  3. Como el Padre a sus hijos, con el amor más genuino y verdadero es su consejo, como la luz que alumbra nuestro ser son sus palabras, Dios es bueno, siempre fiel, en Él todo es real, es natural, es sincero y benevolente. Nos ama El Señor, con gran amor y con gran gozo nos recibe, nos ama El Señor, como no lo podemos imaginar cuando nuestra vista se ha nublado y no hay profundidad en ella. Tanto nos ama El Señor.
APLICACIÓN :
  • Todo se borra de nuestra mente, es muy frágil y muy simple, todo se pierde en los errores, se hace nada y no lo recordamos más; todo se pierde, nada queda en el recuerdo, todo lo que oímos se desvanece, se esparce... Sin Dios no somos nada, si no nos habla no tenemos vista y somos esclavos del pecado, sin Dios no somos nada y nuestro valor se ve perdido, se ve saqueado y mal herido.
  • El amor de Dios es mayor al que el mundo puede dar, es más que suficiente para el que anda en tempestad, es eterno, desinteresado y trae consigo sabiduría y gozo, trae alegría y un nuevo comienzo, sanidad y esperanza, libertad, justicia y felicidad. Sólo debemos acercarnos a Él, sólo oír sus palabras, andar en sus dichos, la victoria está en Él, la libertad en su brazo de poder.