- La confianza en El Señor núnca se ha de perder, porque así como lo dice el salmo, Dios está ahí sentado en su trono en los cielos, y mira y examina a los hombres conociéndo sus obras, y teniéndo en bien a los que son rectos de corazón... cuán difícil es ser un hombre recto de corazón... ser totalmente bueno, fuérte, íntegro, decente y limpio... y estar lleno de alegría en El Señor; pues alguien diría: ¡qué difícil sino imposible es encontrarlo!. Creo que es parte de una decisión, porque tiene carácter personal, porque Dios nos dió la libertad de elegir. Y qué hermoso saber que Dios ha encontrado a aquél hombre recto de corazón, y que se alegra su alma y se regocija grandemente. ¿No sería maravilloso?...
- Pero hay también hombres que no guardan su corazón, y pecan contra Dios, porque han cerrado su entendimiento, y no hay justificación para ello, porque niegan la autoridad de Dios; y guardan para si sólo lo que les conviene. La Biblia dice que nuestra lucha no es contra carne ni sangre, sinó contra huestes y potestades. El Señor liberta y tiene misericordia en candidades. Guarda el control de todas las cosas y su poder inefable rodea toda la tierra. Bueno le sería a todo hombre acercarse a Él.
- Sal 11:7 Porque Jehová es justo, y ama la justicia; El hombre recto mirará su rostro. Y el hombre recto también ama la justicia, porque ha adquirido la naturaleza de Dios... ¡Vámos, hagámos lo mismo!, es una decisión... ¡Yo puedo ser un hombre recto de corazón!.
Aplicación:
- Es posible y para algúnos hasta fácil guardarse del mundo, guardarse para un propósito y estar satisfecho consigo mismo; aún queda otro camino, y es el de hacerlo para Dios, para que Dios esté satisfecho y dé testimonio de nosotros, y podámos ver su rostro.