miércoles, 9 de diciembre de 2009

Boris - Sal 11 - El hombre recto de corazón

  1. La confianza en El Señor núnca se ha de perder, porque así como lo dice el salmo, Dios está ahí sentado en su trono en los cielos, y mira y examina a los hombres conociéndo sus obras, y teniéndo en bien a los que son rectos de corazón... cuán difícil es ser un hombre recto de corazón... ser totalmente bueno, fuérte, íntegro, decente y limpio... y estar lleno de alegría en El Señor; pues alguien diría: ¡qué difícil sino imposible es encontrarlo!. Creo que es parte de una decisión, porque tiene carácter personal, porque Dios nos dió la libertad de elegir. Y qué hermoso saber que Dios ha encontrado a aquél hombre recto de corazón, y que se alegra su alma y se regocija grandemente. ¿No sería maravilloso?...
  2. Pero hay también hombres que no guardan su corazón, y pecan contra Dios, porque han cerrado su entendimiento, y no hay justificación para ello, porque niegan la autoridad de Dios; y guardan para si sólo lo que les conviene. La Biblia dice que nuestra lucha no es contra carne ni sangre, sinó contra huestes y potestades. El Señor liberta y tiene misericordia en candidades. Guarda el control de todas las cosas y su poder inefable rodea toda la tierra. Bueno le sería a todo hombre acercarse a Él.
  3. Sal 11:7 Porque Jehová es justo, y ama la justicia; El hombre recto mirará su rostro. Y el hombre recto también ama la justicia, porque ha adquirido la naturaleza de Dios... ¡Vámos, hagámos lo mismo!, es una decisión... ¡Yo puedo ser un hombre recto de corazón!.
Aplicación:
  • Es posible y para algúnos hasta fácil guardarse del mundo, guardarse para un propósito y estar satisfecho consigo mismo; aún queda otro camino, y es el de hacerlo para Dios, para que Dios esté satisfecho y dé testimonio de nosotros, y podámos ver su rostro.