TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Tantas cosas ha dicho El Señor, y los hombres, muchos se corrompieron e ignoraron los dichos de Dios, aún lo hacen, y no hay justicia en su corazón. Son como las espinas porque ahogan al que quiere cambiar y acercarse a Dios, tales hombres verán cuál el fruto de sus obras. Ciertamente herirán a sus generaciones.
- Están hechos de su propia inmundicia y no hay en ellos compasión, a una los rodeará Dios y en su propia suciedad los sumergerá El Señor.
- Dios amó a los hombres y puso en sus manos bendición, hizo fructificar la tierra y levantó hermosas obras para embellecer más su creación. No debía corromperse el hombre, no debía darse a perdición y menos enorgullecerse de tanto error. Por ésto ha declarado Dios, que no habrá paz para el que en sí mismo estableció su propia dirección, y quien dió golpes contra el más grande y duro aguijón.
- Tanto se han enriquecido y publican un completo desconocimiento de Dios, no saben que están en manos del Señor y que por sus propias palabras y lo injusto de su corazón, vendrá la maldición.
APLICACIÓN:
- Asombra la realidad que vemos hoy, la injusticia y la dureza de los que no conocen a Dios. Indignantes algunos, con paciencia los veo y se fortifica mi temor a Dios, pues más convicción me da Dios y más alegría pone en mi corazón.
- Las cosas son como las ha dicho Dios, en ésto no hay espinas y no hay perdición... En cambio hay alegría y bendición, hay hermosura y hay canción. Bendecirá mi alma al Señor.