Éste es un hermoso capítulo en el que Dios nos transmite varias cosas que nos edifican en gran manera:
- Dios nos enseña que no podemos encubrir nada porque si llevásemos una vida en la que encubrimos y no somos sinceros ni transparentes, no estaríamos en Dios, mas nuestro camino sería de muerte, lejos de nuestro señor Jesucristo.
- También nos enseña que tenemos un tesoro guardado en nosotros el cual es mayor a cualquier pensamiento de éste mundo. Porque dice: 2Co 4:8-9 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; porque tenemos el Espíritu de Dios y su gracia y poder se manifiésta en nuestras vidas.
- Nos habla de que a todo ésto hay abundanciá de acción de gracias: 2Co 4:15 ...para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Qué magníficas palabras!!!. Gloria a Dios a quien y por quien nos debemos...
- Por tanto no desmayaremos en nada: 2Co 4:16 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Gloria a Dios, así que como se dijo algúna vez que no entenderíamos algúnos de los mandamientos hasta que los obedezcámos, así también ahora sabemos que por fuéra podemos estar desgastados e incluso destrozados más no hemos sido hechos del mismo material por dentro, porque nuestro interior se renueva en cada día que pasa y cada vez es más perfecto. Gracias a Dios por hacernos tan hermosos. A Dios sea la gloria por siempre!!!...
Aplicación:
- Bien!, sabemos cuán grande es el amor de Dios, sólo con saber que dió a su único hijo por nosotros es más que suficiénte para entender sus propósitos; aún nos dió su Santo Espíritu y nos hizo templo para Él mismo. Ahora somos renovados y levantados en todo tormento y tribulación, nada nos separa del amor de Dios.