- Cuando los hombres estámos segados por la avaricia y por la desobediencia, estámos al borde del pecado, tal es la ceguera que no escuchamos la voz de Dios; por lo tanto bueno es para nosotros siempre ser humildes, y si vemos a Dios levantar a otros también juntamente con El Señor alégrese nuestra alma, pues somos hijos de Dios y amamos su voluntad.
- David no se quedó en su lugar y se puso a llorar su desgracia, pero si se llenó de valor para continuar y no rendirse, y lo mejor de todo: someterse ala voluntad de Dios, esperando en Él y en cómo lo habría de usar. Ésto es lo que debemos hacer, en el mundo y en ésta vida habrá aflicción pero no temer significa levantarse y luchar por aquéllo para lo que Dios nos levantó. Levantarse significa someterse a la voluntad de Dios y de su justicia. Amén.
- Sé que en lo poco debo ser fiel, igualmente en lo mucho seré fiel y Dios me hará crecer. Hay que dar fruto sea cual sea la situación.
Aplicación:
- Si Dios puso propósito, el camino está trazado y si Él puso vida, sólo hay que levantarse y continuar.