martes, 11 de febrero de 2014

Boris - Ezq 35 - Somos pueblo de Dios

TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Del Señor es la venganza, sólo Él conoce los pensamientos y las intenciones del corazón, solamente Él tiene juicios verdaderos y sólo Él para dar lo que es debido a cada uno. Por siempre Rey de los cielos, por siempre Salvador eterno, no se ha olvidado una sola palabra de la boca de los hombres, no se ha olvidado de aquella maldad de sus corazones. El Señor es fiel en lo mucho y en lo poco también.
  2. Grandes cosas ha hecho Dios y grandes maravillas hay en sus dichos, se acuerda del que ha sido acusado falsamente y del qué ha sufrido por causas no merecidas. Peor aún, guarda de su pueblo santo frente a la adversidad y frente a sus enemigos, hermoso es El Señor, hermosos sus pensamientos y la gracia que hay en su corazón, a Él clamamos y sólo en Él esperamos, por la paz con que siempre soñamos. Sólo en El Señor, sólo en Él.
  3. Somos pueblo de Dios, somos sus hijos, la obra de sus manos, y no tenemos otro anhelo que adorarle y exaltar su nombre, somos su pueblo, y andamos en sus caminos según sus riquezas en gloria, Somos sangré de su sangre y hechura de sus manos, somos los que soñamos y los que en debilidad caemos a sus pies, como quien no tiene más agua en medio de un desierto sin sal; es maravilloso nuestro Dios, digno de gloria y de honra. Amén.
APLICACIÓN:
  • No dejando de confiar en El Señor, no faltando a la promesa de adorarle y agarrarnos fuertemente de su mano, caminamos en pos del Señor, en pos de sus dichos y las promesas que guardó en nuestro corazón, de los sueños que un día trajo hasta nosotros. Para El Señor vivimos, y en sus dichos confiamos, ciegamente, ilusión tras ilusión, sueño tras sueño, palabra por palabra, sólo en Él esperamos.
  • Por las misericordias del Señor, por sus dichos y la autoridad que hay en Él, por su amor, el anhelo de mi corazón; hoy cantamos de alegría, por las muchas alabanzas y la esperanza puesta en Dios, cantamos con el corazón, con las manos alzadas hacia nuestro Dios, Salvador y Redentor. Amén.