TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Quien sino el que es humilde de corazón para vivir como dice El Señor, y cumplir sus mandamientos, quién sino el que es manso y humilde de corazón.
- Porque muchos lo intentaron y fallaron y aún con un corazón a la verdad dispuesto lucharon, mas sus fuerzas se terminaron porque no pusieron sus vidas en manos de Dios.
- Con todo, la obra de Dios continúa multiplicándose, así podemos afirmar que donde abundó el pecado sobreabundó la gracia, y Donde hay temor de Dios hay restauración.
APLICACIÓN:
- A todo lo escrito, podemos ver la grandeza de Dios y su plan que es incontenible, y la bendición de ver revelada su palabra. En mi vida hay mucho por aplicar, pero a lo esencial primero miraré al cielo, a mi Dios, en quien está mi redención.
- Será mayor la bendición postrera que todos los recuerdos de un pasado triste, y mayor la victoria por haber llegado a la meta que Dios ha puesto para mi. Mi corazón continúa sellado por la sangre de mi Jesús. Amén.