- El Espíritu de Dios vino a morar dentro de nosotros, y también nos recuerda de quién es Dios y lo maravilloso de sus obras a los hombres; y ésto, para que no dudemos de su fidelidad, y no demos lugar a pensamientos equivocados, porque ciertamente Dios mora en cada uno de nosotros y su palabra no pasará jamás.
- El Espíritu de Dios mora en nuestras vidas y no deberíamos dudar que Él pueda levantarnos ante la tristeza temporal y los problemas. El poder de Dios es más de lo que podémos imaginar.
Aplicación:
- A pesar de los problemas y las cargas me mantendré firme en mi convicción de que Dios me sustentará, pues aún ésta decisión viene dada por su gran amor.