- Jesús, hijo de Dios, tuvo misericordia de la humanidad, hizo muchos milagros y de los más conocidos fuéron los de la multiplicación de panes y peces, la alimentación de miles de personas, y no siéndo suficiénte, aún hay más milagros que no fuéron contados, pero sabémos que cuando vino, los cojos saltaban, los sordos oían y los mudos cantaban, todo lo hizo, no por exaltarse a si mismo sinó por misericordia, compasión y para glorificar a Dios, porque todo aquéllo tenía que ser hecho. Todo tenía un propósito.
- Ciertamente el reino de los cielos se había acercado, y no se ha ido, sinó que vino para quedarse, y se quedó en el corazón de los hombres que se sujetaron a Dios; aquél que reina para siempre.
- Mc 8:34 ...Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. También dijo que aquél que tomaba el arado y luego mirába atrás no era digno de Él. Pues El Señor tiene un plan, e imaginarlo solamente se hace imposible, porque la verdad es que no conocemos el corazón de Dios, pero si hemos de creerle, tendríamos que hacerlo al cien por ciento. En el corazón del hombre está la necesidad de adorar a un dios y aún aquélla necesidad es suplida por Él mismo. No hay otra cosa que nos pueda dar verdadera vida.
- Después de ver los milagros, los hombres que estában con Jesús todavía se preocupában porque no tenían pan... y Jesús dijo: Mc 8:17-18 ...¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? ¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis?. Cuando endurecémos nuestro corazón se nos hace imposible creer en los milagros y en la palabra, peor aún, ni nos acordámos de las maravillas hechas visibles a nuestros ojos, pero la Biblia dice que el Justo por la fe vivirá, y ésto es absoluto y no relativo.
- Mc 8:36 Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?, y es así que de nada le sirve al hombre ganar ni siquiera su cuerpo, si pierde su alma. Pero en El Señor está nuestra esperanza y tanto más nuestra confianza.
Aplicación:
- Contémos los milagros y nos sorprenderémos, imaginémos lo grandes que pueden ser y nos impactarán, y hasta llegarémos a cansarnos, pero ésto de poco nos servirá si no creémos. Entonces al creer solamente, y no dudar, alcanzarémos la fe que tal vez, algúna vez fué difícil o imposible de imaginar. Jesús dijo: Crée solamente.