- Dios es aquel que comenzó la obra en nosotros, el cuál también la terminará porque es fiel, justo y sus palabras son verdaderas. Dios perfecciona lo que con amor transforma.
- Dios espera que nos amemos como Él nos ama, es el sueño de Dios el que lleguémos a la perfección de Cristo a fin de que seámos sinceros e irreprensibles para el día de Cristo. Cumplámos el sueño de Dios, amémonos los unos a los otros.
- Ciertamente se predica a Cristo. En el corazón de los hombres está el hacerlo con sinceridad y verdad o por algún pretéxto; de todas formas se predica y en ésto se alegran los santos, que se predica a Cristo y el evangélio es conocído por más personas.
- Ciértamente para los santos mejor les fuéra morir para encontrárse con el Señor, el anhelo de un santo; por tanto y en todo caso morir es ganancia; más por la gracia de Dios tenemos vida y tenemos una misión por la cual la vida llega a tener un sentido, un propósito... Por tanto nuestra vida gira en torno a Cristo y a Dios y al tener un fundamento como éste obtenemos paz, gozo y valentía, levantándonos en todo tiempo. Dios pone en nosotros una actitud de vencedor en toda circunstancia, porque nadie en éste mundo puede evitar que tomémos ésta decisión, seguir a Cristo.
Aplicación:
- Dios es fiel, y la obra que comenzó en nosotros será perfeccionada y terminada, porque Él es el que da sentido a nuestras vidas, Él es el único sentido y anhelo de nuestras vidas. Alegrémonos en el Señor, y gocémonos por el evangélio que es poder de Dios. No hemos de morir aún, más hemos muerto a nuestra carne y transformados de nuestras faltas a su gracia para la buena obra. Así que nos gozámos en la tierra y la muerte para nosotros será ganancia. Gloria a Dios.