sábado, 10 de enero de 2009

Boris - Hch 10 - Dios no hace acepción de personas

  1. Wow! que hermoso capítulo. Cornelio era un hombre gentíl que hacía limosnas y oraba a Dios, por ésto Dios lo tomó por santo y justo. Es admirable que siendo un gentíl era tan devoto para con Dios, todo lo que tenía lo pondría al servicio de Dios. Ésta devoción se levanta como olor grato ante Dios, es agradable a Dios, digno de imitar.
  2. Lo que Dios limpió,  no lo llames tú común. Dios nos limpió; para Dios no hay acepción de personas, todos somos iguales ante Él. A veces cometemos el error de hacer camarillas, creemos que no podríamos entablar una charla con alguien diferente a nosotros sin darnos cuenta de que ante Dios somos iguales, no damos los mismos privilegios a todos nuestros amigos, si bien la confianza si se da para con algúnos; no debemos discriminar a nadie, todos son dignos delante de Dios.
  3. Pedro comprendió la decisión de Dios, y fué fiel a la misma, así también nosotros guardemos éstas palabras en nuestro corazón, que para Dios no hay acepción de personas.
  4. A Dios le plació derramar de su Espíritu entre los gentiles. Con ésto sabemos que Dios a quien quiere da de su Espíritu y Dios no da el Espíritu por medida. Derramó de su Espíritu sobre todo aquél que estaba en aquél lugar, Cornelio trajo a toda su gente y la reunió en su casa para escuchar las palabras de Pedro; así por un hombre que es fiél y temeroso de Dios, muchos que estén con él pueden ser bendecidos. Seámos fiéles y seremos canal de bendición para nuestros seres queridos.
Aplicación:
  • En la iglesia le dijimos NO a las camarillas, así tambien en lo personal es debemos considerar a los demás en nuestras actividades, porque de nada serviría hacernos conocer así en la iglesia y que nuestro testimonio sea totalmente diferente.
  • A donde Dios nos mande a predicar debemos ir, porque el evangelio no es de nosotros sinó de Dios.
  • Es importante comprender que Dios a quien quiere da de su Espíritu y Dios es justo. En nuestro corazón no podemos desear menos para nadie porque nada podríamos hacer, seámos canal de bendición, herramientas para el Señor.