- No necesitamos tener legiones de demonios para acudir a Jesús, ésta carne duele bastante suficiénte para acudir a su presencia, mientras estémos en éste mundo sufriremos. El Señor dijo que en el mundo tendríamos aflixión, y es totalmente cierto. Creo que necesitamos ser limpios, no porque andémos sucios, sinó que como una herramienta útil siémpre necesita mantenimiento, así también nuestro corazón y nuestro espíritu necesitan mantenimiento, ciertamente aún llegán momentos de tristeza y soledad que nos hieren y necesitámos mantenimiento. Yo, necesito mantenimiento, pues mi carne no deja de dolerme, duele mucho, necesito restauración, pero también soy conciénte de que mi naturaleza espiritual es más fuérte que mi carne, en lo que puedo acudir a mi único sustento. Estoy seguro que de aquí en adelante lo único que dará vida será la palabra de mi Señor, y en mi corazón guardo que el yugo de mi Dios es fácil y la carga de mi Dios es ligera. Con mi Dios tengo esperanza.
- Pues si tenemos dolor o sufrimiento, sabémos a quién acudir... no sólo nos es mostrado el principio; es impresionante cómo usó la fe de aquélla mujer con flujo de sangre, porque su sanidad no tardó nada en llegar, sólamente corrió por ella, lo hizo muy fácil, y éso admiró al Señor. Quién puede arrebatar poder de los cielos si no uno de aquéllos valientes que confía en el Señor...
- El Señor dijo: No temas, cree solamente. Bueno, creo que lo más difícil es tomar la decisión de confiar en el Señor, luego de éso sólamente hay que creer que Él lo hará. Aquél hombre confió en el Señor, y a pesar del estado de la situación, creyó, y al hacerlo tuvo que ir contra toda la lógica y la razón del momento. Ésto mismo es lo que Dios nos pide CREÉRLE.
Aplicación:
- Dios, libéranos de todo mal, de toda aflixión, libéranos de nosotros mismo, guárdanos, que tengámos valentía y confianza, valor para creérte. Lo pedimos en el nombre de Jesús, El Cristo, nuestro Señor. Amén.