TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- El Señor es bueno, es buena su presencia y su voluntad perfecta, tantas faltas ha perdonado Dios por amor de su nombre y tantos pecados han pesado sobre nuestras cabezas, tanta es la culpa sobre mi cabeza que no tengo palabras para dar explicación. Cuán grande es el amor de Dios.
- Hay fuerzas que me impiden alcanzar mis propósitos e intentan cortar mi nombre de la tierra, hay dolor que me abarca y me frustra tanto y tanto, no se libera mi alma por causa de mis pecados, no soy limpio aún, pues cada día tropiezo y caigo. Todo esto lo sabe El Señor, todo lo conoce mi Dios.
- Él quiere que le alabe y quiere que para su gloria le exalte, me llamó y ha dicho tantas cosas, tanto me amó Dios, se acercó y éstos huesos secos todavía no se han levantado, sólo una palabra bastaría y un suspiro aliviaría mi ser, sólo su amor me sanaría... Sea que la vida se termine y parezca todo perdido, yo volveré al camino y cumpliré mis promesas.
APLICACIÓN:
- Las verdaderas luchas se dan en el interior, y los pensamientos de mal no prevalecerán ni durarán para siempre, pues Dios tiene el control de todo, en sus manos está la vida.
- Correr otra vez, mirar al cielo, soñar de nuevo, cumplir mis promesas y ceñirme de su fuego, glorificar al Señor y olvidar mi pasado. En El Señor será de nuevo mi ser, se levantará mi alma y los huesos secos unos a otros se levantarán, serán fuertes y soñarán sueños, nada es imposible para Dios.