- La Biblia dice que por cuanto todos pecamos fuímos destituídos de la gloria de Dios, es exáctamente lo que debemos tener en nuestras mentes, nadie es verdaderamente justo, que si algúno lo cree, pues debería revisar su situación. Dios no hace acepción de personas.
- La ley de Dios nos revela el pecado en nuestras vidas, pero no nos justifica, tampoco las obras de la ley. De todas formas somos justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención de Cristo Jesús. Por tanto no dejemos de cumplir con la ley de Dios, y creámos en que somos justificados por su gracia y no por las obras que podamos hacer.
- La justicia de Dios está manifestada por medio de su gracia, por medio de la muerte de Jesucristo en la cruz del calvario, no despreciémos éste hermoso regalo, que es lo mejor que le podamos dar a un amigo, la salvación por gracia y no por méritos. Gracias a Dios por tanto amor.
Aplicación:
- Aprendímos que no hay nada que nos pueda justificar en frente de Dios, sinó su gracia por medio del sacrificio de Jesucristo. No rechazémos éste regalo, nadie nunca podrá hacer algo semejante por nosotros.
- También sepamos que no porque el pecado abunde la gracia abundará y serémos todos salvos, porque ésto no es lo que Dios espera. Somos dignos y justificados por su gracia.